Todo está por hacer. Sin embargo, las expectativas que nos acompañan en cualquier proceso constituyen un valioso aval capaz de proyectar la realidad más allá de su original definición y transformar un final prosaico en una obra de arte, un simple incidente en magia transformadora de destinos. Sí, sin duda, las buenas expectativas siempre son un buen augurio en cualquier periplo.
Isabel Ascensión.M.Miralles

